"Hay dias en que pienso que no existo, hace las cosas más fáciles. Si uno no existe, entonces lo que uno haga no importa, y las obligaciones son ridículas. Si uno es la imaginación de alguien más, o si nuestra existencia es producto de nuestra propia imaginación producto de un sueño eterno de razones que no van al caso, entonces nada de lo que haga importa realmente; lo único que importa es satisfacer la felicidad. Si la felicidad son cosas agradables, entonces hay que hacer cosas agradables. Y si lo agradable es convencionalmente desagradable sabemos que en una existencia alterna tal vez no sea tan desagradable, si no no nos lo plantearíamos. Y si somos la imaginación de alguien más, incluso un juego de computador que simula la vida, donde D.I.O.S (Diseñador Independiente Omnipotente y Sádico) hace y deshace con nosotros a su antojo para reirse un rato con nuestras payasadas mientras descansa de su vida en ese universo alterno, donde a veces lo van a ver sus amigos los Angeles y los deja ocupar su simulador.
Entonces deduzco que si no existimos, cuando dejemos de no existir, o sea cuando seamos virtualmente borrados u olvidados por nosotros mismos o quien nos piense, no iremos a ningún lugar, por lo tanto lo que hagamos o dejemos de hacer importa otra vez nada, ya que no tenemos un destino final al cual llegar, por lo tanto el camino que tomemos es irrelevante. Lo que me lleva nuevamente al hacer lo que me guste, porque imaginario o no, yo puedo en este momento recordar todo lo que he creído hacer, aún sin haberlo hecho de facto por el hecho de no existir, y como tengo recuerdos y en mi mente la vida es real, lo irreal pasa a ser el presente y la verdad absoluta."
"¿Entonces Señor Pérez, ésa es su defensa?" pregunta el juez
"Es la verdad"
"¿Usted mató a una mujer para llevarse su auto, a un hombre para quedarse con su casa y puso una bomba en el hospital de quemados?" pregunta
"Realmente no"
"¿Imaginariamente?" pregunta
"Eso es relativo" responde impasible
"¿por qué lo hizo?"
"Porque me gustaba el color, porque me gustaba la casa, y para acabar con su infelicidad" respondió.
"Cómo se declara"
"No sabría decirlo, ninguno de nosotros existe por lo tanto no puede adjudicárseme adjetivo alguno"
- ¡Pedrito!, la comida está lista
- Ya voy mamá, déjame cerrar mi computador.






Encanto, creo que fue Borges, el que planteó algo relativo aaaaaal tópico que porpones en tu post. Somos el producto de un dios juguetón, que nos juega y sueña en una part9ida d ajedrez. Un beso. Argivo.
Hola, cómo estás, espero que bien, un relato en donde el juego virtual está encima de nosotros, aludiendo en el primer comentario Borjes alude esta temática del universo y de las cosas más sencillas que pueden existir... bueno, saludos... cordiales, adios.
jajaja inicie tomandolo muy en serio pero al final plop jajaja oh sopresa...
muy interesante tu blog¡¡¡¡
la verdad es que me gusto mucho
saludos... Yazz¡¡¡